UNA VIDA HECHA DE PEDACITOS DE HISTORIA

El 12 de julio del 2025, Josefa Cañabate Mesas, “la Pepa”, como le decíamos cariñosamente, partió al lado del Padre, dejando un gran vacío en nuestro corazón. Recordarla en estos días a la luz de la Celebración de la Pascua de la Resurrección, con su mirada y su sonrisa plenas de luz y esperanza, simplemente nos ayudan a descubrir la presencia del Resucitado.

Releer esta Memoria, en la que ella ha intentado plasmar un conjunto de vivencias a lo largo de su vida, simplemente es un regalo, en la que nos comunica lo grande que ha sido su vida, con esa confianza y ese corazón abierto a la novedad de un Dios que siempre la ha amado.

Como también, es importante el reconocimiento que ella hace, sobre lo que la gente le ha aportado a lo largo de su vida y son el testimonio de su fe y la entrega, para afrontar los retos y desafíos en las diversas realidades.

La imagen de Dios Trinidad, – que es la imagen que recoge nuestro carisma – , considera que se ha servido de mediadores para ayudarle a estar a su servicio haciendo posible su Reino y su justicia, especialmente a favor de los que más sufren cualquier dolor o esclavitud. ¡Gracias Pepa, por esta memoria y el regalo de tu vida!