MISIÓN COMPARTIDA TRINITARIAS

Caminamos juntos con un espíritu sinodal, acogiendo las diferencias, compartiendo la fe y espiritualidad trinitaria, encontrando momentos de oración, acompañamiento y formación.

Hablar de misión compartida en este momento, es recordar encuentros, reuniones, charlas, oraciones… Es retener caras, nombres, lugares… Son conversaciones, poemas, canciones, peticiones… que se amontonan, que dan sentido a un camino que llevamos unos años recorriendo. Es llenar de vidas unas palabras que no sabíamos bien qué significado tenían y, quizás ahora tampoco mucho. Pero en este compartir han ido surgiendo algunas intuiciones. Sabemos que es un proyecto que debemos y queremos hacerlo en familia, en comunidad.

Juntos descubriendo esa llamada a liberar y a liberarnos. Juntos compartiendo tiempos y vida. Juntos ayudándonos a ver y a analizar esta sociedad nuestra. Intuyendo lo poco que podemos hacer para ir construyendo otro mundo posible, más justo, más evangélico. Todos: religiosas y laicos, adultos y jóvenes, mujeres y hombres. Todos formando parte de esa comunidad que sigue a Jesús de Nazaret, a San Juan de Mata, a Miguel Ferrer y a tantos otros que nos acompañan en este caminar.

Celebrando, agradeciendo y disfrutando de los momentos compartidos. Una misión compartida que nos impulsa, nos ilusiona, nos enriquece a todos, todos. (Lorenzo Monge).

Comunidad de Misión Compartida de Badalona. Desde la vida y la fe, vamos compartiendo y acogiendo el fuego del espíritu, emprendiendo caminos de sinodalidad al lado de nuestros hermanos y hermanas.

Misión Compartida de la Región (Perú, Bolivia y Guatemala). Desde los espacios de reflexión, oración y compromiso social, seguimos apostando por una vida fecunda para todos/as.

Misión Compartida Palma. Desde pequeños gestos, vamos contribuyendo en la defensa de la vida de nuestros hermanos.

Desde el compartir, la participación y la escucha activa, vamos definiendo nuestras líneas comunes.